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Lo que las marcas registran realmente

Casi todo en esta categoría lleva una cifra, y casi cada cifra se lee como una promesa. Ninguna lo es. Una escala recoge una proporción respecto a un original, no una longitud final; un número de piezas recoge lo que el fabricante quiso contar, y doscientas pueden ser eslabones idénticos; una mención de edad recoge una decisión de seguridad de juguetes sobre piezas pequeñas, y se lee como un nivel de destreza; un diámetro de boquilla recoge una medida real, y el uso que lo acompaña no lo publica nadie. Cada una es exacta, cada una es real, y ninguna dice lo que pasará en su propio banco de trabajo. Tres grupos se apoyan aquí en documentos publicados de verdad —seguridad de juguetes, etiquetado de peligro y referenciales de color— y todo lo demás que este oficio llama norma es una convención sin ningún editor, que es lo más importante que hay que saber de esta colección. Cada página dice de qué se trata, en cuatro partes: lo que fija el documento o la convención, lo que no promete, con qué funciona y qué familias de este sitio dependen de ello.